Matrimonio forzado (MF)

El matrimonio infantil es una violación de los derechos humanos y una práctica nociva que afecta a las mujeres y niñas en todo el mundo, impidiéndoles vivir sus vidas libres de todas las formas de violencia.

Esta práctica amenaza las vidas y el futuro de las niñas y mujeres, robándoles su derecho a tomar decisiones libres sobre sus vidas, interrumpiendo su educación, haciéndolas más vulnerables a todo tipo de violencia e impidiendo su plena participación en la esfera económica, política y social.

El matrimonio infantil suele ir acompañado frecuentemente de embarazos y partos tempranos, provocando una alta tasa de morbilidad y mortalidad materna. Además, puede llevar a que las mujeres y las niñas intenten huir de sus comunidades o suicidarse para evitar o escapar del matrimonio.

Los matrimonios forzados son reconocidos como una violación de los derechos humanos que, pese a ser considerados ilegales, siguen siendo una forma de violencia de género que continúa sometiendo a millones de mujeres.

El matrimonio forzado se define como la unión entre dos personas donde, al menos uno de los cónyuges, no ha presentado su consentimiento o su voluntad para llevar a cabo esta unión.

En la actualidad, este fenómeno se lleva a cabo de forma generalizada en países del Norte de África, Próximo Oriente, África subsahariana, Oriente Medio y América Latina.