
FECHA: desde 2023
FINALIZACIÓN DEL PROYECTO: en activo
ÁREA DE ACCIÓN: Espacio seguro, Sanación y recuperación, Refugio, Apoyo a sobrevivientes, Apoyo psicosocial, Capacitación vocacional, Acompañamiento médico, Planificación para la salida, Apoyo en salud mental, Empoderamiento económico, Capacitación en habilidades para el hogar, Coordinación de derivaciones, Actividades recreativas.
COLABORA: Médicos Sin Fronteras · HESED · Refuge Point · NSN · Refuge Point · DRC
FINANCIA: Save a Girl Save a Generation
«Safe in Nairobi» es un refugio temporal para mujeres que huyen de la violencia de género. Puesto en marcha en 2023, ofrece amparo y apoyo a mujeres y a sus hijos en Nairobi, bajo la dirección de Terryann Muia y Risper Ong’ango, responsables del centro.
El refugio está destinado a mujeres que han sufrido violencia, incluidas supervivientes de la mutilación genital femenina. Muchas mujeres llegan desde situaciones de extrema vulnerabilidad, sin contar con apoyo familiar ni económico al cual recurrir. Durante su estancia, las residentes reciben una asistencia integral que abarca: desde la cobertura de sus necesidades básicas y atención médica, hasta la capacitación en diversas habilidades.

¿A QUIÉN VA DIRIGIDO?
El refugio atiende a mujeres que huyen de la violencia de género —incluidas supervivientes de la mutilación genital femenina—, así como a sus hijos e hijas. Muchas llegan desde situaciones de extrema vulnerabilidad, sin redes de apoyo familiar ni económico; algunas han soportado abusos durante mucho tiempo, simplemente porque no tenían adónde ir.
¿CÓMO FUNCIONA?
Más allá de proporcionar un lugar seguro donde residir, la organización ofrece acompañamiento en la etapa de salida, apoyando a las supervivientes en el inicio de una vida libre de violencia.
Las mujeres llegan al refugio por derivación de la policía, MSF, HESED Africa, Refugee Consortium of Kenya, SHOFCO, UNHCR, DRC, HIAS o directamente, porque alguien que conoce el trabajo de Save a Girl Save a Generation las orienta.
«Safe in Nairobi» está gestionado por Terryann Muia y Risper Ong’ango. Durante su estancia, las residentes y sus hijos e hijas reciben cobertura integral para sus necesidades básicas, contando con el apoyo de dos educadoras sociales y una trabajadora social que ayudan a cada mujer a planificar y comenzar una nueva etapa en su vida.
Además de ofrecer un alojamiento seguro, las residentes participan en actividades diseñadas para fortalecer su autoestima, abordar los traumas y fomentar su independencia económica. Estas incluyen talleres de costura, cocina, elaboración de bisutería con abalorios y nociones básicas de emprendimiento, además de sesiones informativas y talleres sobre violencia de género, higiene menstrual, planificación familiar y crianza positiva. El centro también desarrolla pequeños proyectos productivos, como la cría de pollos y un huerto, lo que permite a las residentes adquirir experiencia práctica y generar ingresos durante su estancia.


CIFRAS DE IMPACTO
DESTACADOS
En 2025, el refugio acogió a 18 mujeres y 13 menores —31 personas en total— procedentes de Kenia, el Congo, Etiopía y Uganda; la mayoría de ellas eran de nacionalidad keniana. Dos de las mujeres acogidas eran supervivientes de la mutilación genital femenina. Al finalizar su estancia, cada mujer cuenta con una estrategia de salida diseñada a medida, respaldada por un acompañamiento continuo durante su proceso hacia la independencia.
Nuestra red de entidades colaboradoras ha sido fundamental para esta labor; de hecho, la mayoría de las mujeres acogidas en 2025 llegaron al refugio gracias a las derivaciones realizadas por dichas organizaciones. «Safe in Nairobi» se desarrolla en colaboración con entidades como la National Network of Shelters, Médicos Sin Fronteras, HESED Africa, Refuge Point, el Consejo Danés para los Refugiados (Danish Refugee Council) y el Refugee Consortium of Kenya, entre otras.

Atención psicosocial y derivación
Una puerta abierta en Eastleigh
En Eastleigh, el barrio de Nairobi con la tasa más alta de mutilación genital femenina (MGF), muchas mujeres refugiadas viven lejos de su familia, sin documentación y hablando solo somalí u oromo. Pedir ayuda no es sencillo cuando no sabes a quién acudir ni en qué idioma.
Por eso, desde finales de 2022, nuestra oficina de Eastleigh es un lugar al que cualquier mujer puede acudir en busca de apoyo.








